Motorama de General Motors
En la década de los 50s, General Motors creó un espectáculo móvil llamado Motorama, el cual reunía a un grupo de conceptos futuristas que viajaba de pueblo en pueblo a través de los Estados Unidos, invitando al público a ponerse tras el volante de vehículos que, aunque no estaban destinados a conducirse, fueron para muchos los más salvajes autos de ensueño jamás creados.

Después de cada gira, estos conceptos futuristas eran relegados al basurero y olvidados. En muchos casos, GM ordenaba su destrucción total para evitarse problemas legales.

Sin embargo, gracias a la pasión de restauradores como Joe Bortz, quien era un niño cuando se encontró con el Motorama en el Auto Show de Chicago en 1955, muchos de estos vehículos han vuelto a la vida.

Después de un par de décadas, Bortz encontró los deteriorados restos de los vehículos de sus sueños en un depósito de chatarra en Detroit, y trabajó laboriosamente para reconstruirlos en la medida de lo posible.

Bortz mostró por primera vez algunos de sus conceptos en Pebble Beach en 1989 y 1990, frente a una multitud de visitantes que no podían creer que los autos aún existieran.

El pasado 17 de agosto del 2008, la espectacular colección Bortz se exhibió en el Concours d’Elegance de Pebble Beach como parte de la celebración del centenario de General Motors, que, junto con otros coleccionistas, también exhibió una docena de autos restaurados.

Los conceptos del Motorama fueron creados por algunos de los más grandes diseñadores de la época y han tenido un gran impacto sobre muchos clásicos posteriores.

Estos autos no sólo son una delicia ocular, sino que se erigen como grandes conservadores de la historia y son pruebas palpables del pensamiento precursor y la fuerte carga emocional que llevaron a GM a posicionarse como la marca automotriz más importante de los Estados Unidos.
